Cuando se trata de rituales de duelo, casi todas las culturas tienen sus propios rituales distintos que les ayudan a sobrellevar la pérdida de un ser querido. Algunas de las tradiciones de duelo que se ven en diferentes culturas son orar por el alma difunta, usar ropa oscura o negra, un moño negro durante el período de duelo y observar un período de duelo antes de volver a la vida social.

En caso de que vayas a dar el pésame a una familia que proviene de una cultura diferente, es posible que desees dedicar un tiempo a buscar el ritual de duelo de esa cultura para no cometer ningún paso en falso.
El primer ritual de duelo en muchas culturas implica manipular el cuerpo del difunto.

En muchas culturas, el cuerpo de la persona fallecida se lava primero y luego se prepara para los últimos ritos. A veces, esta tarea se entrega a funerarias profesionales. Sin embargo, si la familia está observando este ritual, entonces es una parte importante del duelo. Dependiendo de las creencias, una vez que el cuerpo está preparado para los últimos ritos, es incinerado o enterrado.

En algunas culturas, se exige que la persona fallecida sea enterrada antes del atardecer del mismo día en que fallece. Muchas culturas tampoco utilizan ataúdes o sudarios elaborados para sus difuntos. Por lo general, los dolientes que asisten a un funeral usarán ropa oscura y pueden traer flores, guirnaldas, cartas o incluso obras de arte para colocar sobre el ataúd o el sudario de la persona. Por lo general, las oraciones por el difunto se recitan mientras la persona está siendo enterrada o incinerada.

Muchas culturas tienen un período establecido para el duelo. Por ejemplo, en la cultura judía, el período de duelo es de una semana en la casa del difunto y durante este período, los dolientes muestran su dolor rasgándose la ropa. En algunas culturas, no se lleva a cabo ninguna vigilia. En estas culturas, el duelo se observa vistiendo ropas oscuras durante un cierto período de tiempo o ofreciendo oraciones por los difuntos. Este último se ve en la cultura budista, donde se recitan oraciones especiales por los muertos a ciertos intervalos después de que la persona muerta ha sido incinerada.